viernes, 20 de noviembre de 2015

LOS DOS HERMANOS

Por Anthony César QUISPE LIGUE


Erase una vez unos dos hermanos, el mayor se llamaba Daniel y el menor Kevin. Los dos eran pobres, sin padres ni un hogar. Pero  sabían cómo cuidarse, uno al otro. Trabajaban en las madrugadas limpiando ventanas. Unas veces vendían caramelos con tal de no pasar hambre. Cuando ya pasaba el día,  ellos ya se iban a una tienda a comprar un pan y dos manzanas. Después llegaban al callejón donde vivían. Ahí compartieron el pan y las manzanas cuando terminaban se echaban a dormir, cubriéndose con trapos viejos y periódicos para no pasar frío.

Al día siguiente, Kevin despertó temprano a conseguir agua. fue a la casa del vecino don José, un hombre bien renegón, pero era bien respetado. Se acercó cuidadosamente porque había un perro bien gruñón que cada vez que lo veía ladraba sin parar. De pronto don José se levantó y agarró un palo para ahuyentarlo.  Kevin salió disparado de la casa, llorando. Daniel solo podía calmarlo porque no podía hacer nada.  

Ya es hora de trabajar-le dijo- cálmate. Y se fueron a trabajar. Concluyeron con su labor. Regresando a dormir,  vieron humo saliendo de la casa de Don José. Fueron a ver. la casa se incendiaban vorazmente. Daniel vio que Don José no había salido, así que sin pensarlo dos veces, entró a la casa en llamas. Buscó pero no lo encontró por el humo. Siguió buscando, lo encontró en el dormitorio y  estaba tirado no podía moverse. Estaba inconsciente. Trató de levantarlo  pero no podía.  Pidió auxilio,  ya no podía.

De pronto se rompe la ventana y entran los bomberos a ayudarlos. Se llevaron rápido al hospital a Don José.  Daniel estaba bien, no tenía nada.

Después de unos días, Don José regresó a su casa, pero antes fue a donde Daniel a darle las gracias por salvar su vida y de agradecimiento les dio un regalo que nunca olvidarían: Un hogar y Don José los criaría como sus propios hijos.

LA FARSA DE LA HUMANIDAD

Por Piero Nelson CRUZ MAMANI

Hoy es un día como cualquier otro; me despierto solo, me levanto solo, me arreglo solo, desayuno solo y bueno que más se puede esperar de alguien quien perdió  a su familia hace poco en un accidente ocasionado por esos recurrentes  temblores en la ciudad.

Aun recuerdo esa tarde, dos oficiales vestidos de negro en una tarde nublosa tocaron la puerta y a gritos clamaban:

-¡Drake! ¡Drake Lamperouge! ¿Se encuentra en casa?
- ¿Qué ocurre?- respondí sin saber lo acontecido.
-Aquellos oficiales se armaron de valor  y dijeron:
-Tus padres tuvieron un accidente automovilístico por el movimiento sísmico de hace poco, su auto se volcó colina abajo, pero lo peor fue que no se puedo rescatar ni sus cuerpos.

Dieron vuelta y partieron de regreso con una expresión  muy depresiva en sus rostros.
El único que pudo consolarme fue Viper, mi amigo desde cuando tengo memoria, gracias a él  pude continuar con mis estudios, le debo tanto.

Bueno, hoy es otro día, de camino a mi instituto y me encuentro con Viper, tenía una expresión en su rostro que nunca había visto antes, cuando le sujete el hombro se asusto tanto que tuve miedo de preguntar, lo único que pude decir fue:
-Viper como es… y él se alejo inmediatamente.
No lo volví a ver hasta en la clase de química, Viper me llama un rato fuera del salón y llorando me dice: -Lo siento tanto, por favor perdóname.

Yo, antes de que pueda decir algo, empiezo a perder el conocimiento, lo último que recuerdo fue el rostro de Viper lleno de lágrimas y también que se desata un tremendo terremoto.

Despierto, la hora, el día, el mes  se me es desconocido, me encontraba hospitalizado no puedo sentir mis piernas, estoy muy confundido. Fue cuando vi un periódico sobre la mesa y decido leerlo, y cuando lo hago me doy con la sorpresa de encontrar un artículo que decía:

Descubrimiento de una nueva especie
En una ciudad no muy lejana se presencio un invasión de una especie de lagartos gigantes quienes salieron de un gran cráter ocasionado por un movimiento sísmico tan fuerte que arraso con media ciudad, empezaron un exterminio sin razón aparente acabando con la vida de miles de personas con un solo sobreviviente ahora hospitalizado, se dice también que estos lagartos pueden cambiar de forma voluntariamente y ahora deambulan entre nosotros, se recomienda precaución ante cualquier aparición de estos peligrosos reptiles y se agradecerá cualquier tipo de información acerca de ubicación de uno de estos.


Yo ahora solo vivo una mentira, la razón los la que estoy vivo es una mentira, no sé el camino que debo tomar y tengo muchas preguntas sin responder: ¿Cómo sobreviví? ¿Qué le paso a Viper? ¿Qué debo hacer ahora? ¿Qué será de mí de ahora en adelante? No me detendré hasta hallarla respuesta.

UNA SONRISA

Por Richard MOSCOSO TICONA

Un día recuerdo haber visto a Juan era un niño que siempre estaba feliz, lo veía con su polo parchado y sus zapatos rotos. Su padre Raúl era un borracho, pues se dedicó al alcohol después de la muerte de su madre.

Una tarde estaba Juan pidiéndole comida a una chica: hola tengo hambre me puedes invitar tu comida –dijo él, si no te preocupes – respondió ella, y le invito la mitad de lo que ella estaba comiendo, de pronto después de que suene la salida del colegio que  estaba al frente de donde estaba Juan,   vino su padre él estaba borracho.
                                                                                                                  
¿Qué haces aquí? –Dijo el molesto, - tenia hambre y una señorita me convidó su comida-dijo Juan asustado, - tú no eres mendigo – dijo su padre enfurecido, y le comenzó a pegar, después de haberle pegado los dos van a su casa.

Raúl seguía bebiendo y parece que le molestaba que su hijo este sonriendo, el no se explicaba la felicidad de su hijo por que casi siempre le asía la vida más difícil, y de pronto Juan en el silencio escucha:-¿de qué sonríes? -pregunto su progenitor amargado, - de nada –dijo él, -¿te estás burlando de mí? –Dijo su padre, - no – respondió Juan.

Raúl se levantó enojado de su sillón y al levantarse hiso caer su estante uno muy grande y pesado, como estaba mareado no se dio cuenta q se avía caído encima de su hijo, el se dirigía al baño y al salir  va al cuarto y se encuentra a Juan agonizando con el estante encima y un vidrio clavado en el pecho de su hijo; ¿Qué he hecho? – Dijo el asustado y entristecido, - no te preocupes yo estaré bien – dijo su hijo con una sonrisa en su rostro; de pronto Raúl se dio cuenta que Juan había partido.


El fue condenado a cadena perpetua en una cárcel pasaría toda su vida que le quedaba  ya sin motivos para vivir siempre en las noches  entre lágrimas se acordaba de aquel trágico día y se reprochaba y se decía a sí mismo: ¿Qué fue lo que hice? Si tan solo hubiera estado consciente.

VENGANZA FAMILIAR

Por Luis Anthony QUISPEPACHARI CONDORI



Soy Dominik, un muchacho de 15 años, de test blanca, cuerpo robusto, tímido, siento atracción a las capuchas, por lo que siempre las uso, quiero mucho a mi madre, quien siempre está ahí para apoyarme, es delgada, bajita o chaparra como le digo de cariño. En cambio a mi padre, que era un pobre miserable, detestaba a ese borracho. Bueno en la mañana,ocultaba algo debajo de mis gafas oscuras.  Fui a comprar pan como todas las mañanas pensando en lo ocurrido la noche anterior preguntándome “¿Porque soy débil?, soy un idiota no pude defender a mi madre, discúlpame”.

Regrese a mi casa, y como de costumbre Max, mi perro me recibió en la puerta, siempre moviendo su colita de lado a lado, busque a mi mamá en la cocina y le entregue el pan, ella tiene una sonrisa muy tierna, es fuerte ante todo, no sé cómo lo hace. Ya era hora de ir al colegio o como yo le decía El cantón.

En hora del receso, sentía paz tremenda, al fin un descanso, todo lo hacía por mi Lucia mi mamá. Vi a lo lejos al mi pata el Roy, - Ta maquinas, ojala no se dé cuenta, ni ande de sapo preguntando cada pavada que habla. Me dijo.- Ala  pe Domi, que hay, porque esas gafas cuatrojos, (rio a carcajadas). Respondí.- No cojudo de mierda, es que la calor me ahueva. Él recalco.- Pa' mí que la Paty te pego por andar de pendejo. Recalque.- Nada, pavo. Estaba pensando que decirle, y para mi mala suerte se acerca el Bryan este añadió.- ¿Qué pasa? Que ocultas Dominik, acaso ¿tuviste una bronca? No tuve elección, tuve que contarles.- Ayer mi padre vino borracho a mi jato, le reclame sobre sus actos, y me golpeó, mi madre me defendió, y solo pude ver cómo era golpeada. Luego de un silencio, mis amigos me recomendaron que debiera de hacer, pero sentía que sus propuestas eran inútiles. Pero una de ellas me convenció, fue la propuesta de Roy la cual era “Oye, y ¿si agarras un cuchillo y amenazas a tu padre? Me pareció interesante.


En la salida, vi a mi mama en la puerta del colegio, era raro verla allí, le pregunte ¿Mama ocurrió algo? Ella contesto.- No hijo, iremos a denunciar a tu padre, no quiero que te haga más daño, mi primo el Oficial Daniel Gutiérrez nos ayudará, hijo ¿Te acuerdas cuando eras pequeño, me decías que serias un gran empresario y me comprarías todo lo que yo quisiese? Mi mayor sueño es verte saludable, grande, fornido, con una buena profesión. Si tú eres feliz yo también lo seré, cumple mi sueño por favor Dominik. Luego no supe que decir, me quede callado.

Hablamos con el Oficial Gutiérrez, regresamos a casa, abrimos la puerta, me pareció raro, Max no vino a recibirme, subí al techo a buscarlo y vi a Max, su cuerpo lleno de sangre, no pude soportarlo más, estaba lleno de ira, de mi boca se oyó ¡Te mataré bastardo de mierda! En medio de mis gritos, escuche los gritos de mi mamá, agarre el machete que estaba junto con el cuerpo de Max, baje a la cocina y vi a mi padre, me fui violentamente contra él. Luego largo momento, vi a mi madre asustada de mí, le dije.- Perdóname mamá, lloré y la abrase fuertemente, mi madre llorando me dijo.-  Te quiero Dominik, yo le respondí.- Te quiero demasiado mamá.


Deseo otra oportunidad, me odio por no cumplir el sueño de mi madre, ahora escucho las sirenas de la policía, los espero en  los brazos de mi madre, al frente nuestro, el cuerpo destrozado de mi padre.

MI ESTUPIDEZ

Por: Erick Collado Rayme
    
Ay, estaba él, corriendo, pobre Jofer, viendo la muerte que lo alcanza. Entra en un callejón, sucio, miserable y húmedo; es acorralado por los matones de Daison. Yo no he hecho nada, déjenme en paz carajo, con voz autoritaria. Ya fuiste,  traidor de mierda, hoy te quemamos, decía el loco Carlos.

Cuando Jofer se hundió en sus propios pensamientos. “MI VIDA ES UNA ESTUPIDEZ”; desde que lo conocí cambio todo. Me acuerdo que hay, estaba yo, ansioso de entrar al 2° de primaria y hacer nuevos amigos; cuando lo vi, un niño solo, de tez clara, parecía que conversaba con el viento, hay en un rincón del patio; le dije: ¿Ola quién eres, de dónde vienes?, recuerdo que me respondió temerario: Soy Daison, soy de Canadá; me quede perplejo: ¿Por qué estás aquí? Mis padres tuvieron unos problemas donde vivíamos y nos vinimos a vivir aquí. Noté preocupes, yo seré tu mejor amigo. Como no me arrepentí de haberle dicho esa oración de 5 palabras. 

Los años pasaban junto a Daison de la mano con las fechorías que asíamos. Recuerdo que en 4ª de primaria nos pulimos, los lentes del profe y luego los vendimos, desde ese momento todo empezó a cambiar. Pues así fue, ya estando en 3º de secundaria nos tirábamos la pera, nos íbamos a tirarnos unas chilindrinas bien helenas, hay donde el tío Fernando, regresaba a mi casa como a las 10 de la noche. Mi madre preocupada me preguntaba, donde había estado. Yo le respondía todo altanero: a ti que te importa, vieja miserable. Me iba a mi cuarto, mientras la escuchaba llorar.

Recuerdo que al día siguiente, fui al cole, me encontré con Daison y el me dijo: oye Jofer, he traído un yupi, ¿qué dices nos lo zampamos ?no se as cagón. Yo le dije: Ya pe, vamos al baño. Nos lo tomamos todo pero el problema era el tufo del yupi; de la nada Daison me puso un chicle mentado, para el tufo.

Fuimos creciendo los 2 juntos como hermanos, terminamos el cole con bajas calificaciones pero terminamos. Un da mientras estaba zampado le golpeé a mi madre de; un miércoles quede con Daison irnos lejos del pueblo que era miserable, pues el tenia dinero y no le faltaba nada.

Salí de mi jato como loco con una maleta negra; nos fuimos. Apenas llegamos buscamos lugar donde quedarnos y algo para tragar. Daison se encontró con su tío, un hombre alto, blanco, bien al terno, parecía un persona exitosa como de esas que salían en la tele. Nos llevó a su casa, en una zona ficha; no era como las casas simples de cemento y ladrillo, sino de enchapado de porcelana y mármol, parecía un castillo, con varios carros modernos estacionados, con un jardín inmenso.

Nos quedamos a vivir, nos quedamos a trabajar en hay vendiendo yeso que el tío nos daba. Fuimos creciendo económicamente, me conseguí mi choza y zapatilla; todo iba bien hasta que el sapiens y uno masque trabajaban para el tío. Ya no regrese donde Daison  porque era seguro que me iba a matar vendí todo lo que gane me fui al norte a vivir ya que estaba escapando de Daison.

Todos los días salía al mercado a vender verduras,  en eso empecé a trabajar y me iba bien hasta que , me encontraron corrí y corrí para salvar mi vida pero me acorralaron en un callejón el loco Carlos decía: ya fuiste, hoy te quemamos mierda. Yo trataba de convencerlos de que me dejaran en paz pero no basto y me dispararon; no sé en que momento los vecinos  se dieron cuenta y llamaron a la ambulancia; contar que yo desperté en el hospital; un oficial a mi lado me biso varias preguntas, y me prometió que si cooperaba en capturar al tío y Daison no iría mucho tiempo a la cárcel acepté.


Ya estoy en el último año de mi encarcelamiento, pienso remediar todo lo que hice mal, empezando por mi madre.